1 jun. 2011

Capítulo 2 (parte 2)



Inés estaba nerviosa. ¿Alberto estaría nervioso también? Aunque Inés no lo creyera, en ese momento, Alberto se encontraba en su habitación, con las manos sudadas y se repetía mil veces de por qué tendría que ser tan tímido.
Menos mal que ayer había quedado con Emma, y le había dado algunos consejos de como comportarse.
¡Era vergonzoso! ¡Quedar con una amiga para aprender cómo comportarse delante de un chico! Qué bajo estaba cayendo...


Alberto se ponía la chaqueta. Se miró al espejo del cuarto de baño. ¡Qué horror! No podía ser así de vergonzoso, de imbécil, de... todo.
-¡Pero por qué piensas esas cosas! Cuando la veas, vas a mirarla decididamente y...-se volvió a mirar- te morirás de vergüenza-Miró el reloj. Ya habían pasado los cinco últimos minutos antes de salir.
Antes de marcharse se miró de nuevo, y dejó que el destino hiciese lo que creyera conveniente.


Inés caminaba hacia el lugar donde se iba a encontrar con Emma. Cuando llegó, ella estaba esperándola en uno de los bancos.
-Hola-dijo Inés apresuradamente.
-¿Qué tal? Vamos yendo hacia allí, seguro que Alberto ya está esperándonos.
Llevaban tres minutos de retraso.
Pasaron la plaza central, el Lily´s Café, y llegaron al instituto. De repente, Inés se paró.
-Creo que no puedo. Me da mucha vergüenza.
-Cómo, ¿hemos llegado hasta aquí, es la oportunidad de tu vida para decirle todo lo que sientes, y me dices que crees que no puedes?-Inés sabía que Emma estaba haciendo un gran esfuerzo por ir allí con ella, y además con todo lo que habían hecho el día anterior. Vio a Alberto allí a lo lejos, tan solo, observando hacia ninguna parte, mientras de vez en cuando, miraba su móvil y su reloj.
Seis minutos de retraso.
Se lo voy a decir, se dijo Inés.
.¿Pero y qué pasaría si me dice que él no siente lo mismo por mí?
-En ese caso, Inés, déjate llevar. Haz lo que te pida el cuerpo. Para eso no se puede improvisar-Emma le puso la mano en el hombro.
Inés había decidido. Dio un paso a delante, y Emma la siguió.
-No, no me sigas. Esto es una cosa que tengo que hacer por mí misma. Muchas gracias por lo que hiciste ayer por mí, pero esto es un problema que tengo que solucionar yo sola.
Emma sonrió.
-Ánimo. Tú se sincera y estate segura de lo que dices. Lo demás, ya irá solo.
Inés caminó lentamente, a cada paso que daba, el corazón le latía más y más deprisa. Alberto, al verla, le saludó con la mano y esbozó una gran sonrisa.
-Hola, Aberto. Siento llegar tan tarde.
-No pasa nada, yo acabo de llegar ahora mismo-mintió.
Inés se sentó a su lado.
- Por cierto, de camino a aquí, he estado pensado en que te tenía que decir un cosa...bastante importante- a Alberto se le aceleró el corazón. ¿Qué le hiría a decir? ¿Sabría todo lo que él sentía por ella y le vendría a decir que dejasen de ser amigos por un tiempo?
-Yo también te tengo que decir una cosa, pero empieza tú.
Los dos estaban muy nerviosos. A los dos le latía el corazón con fuerza, a los dos le sudaban las manos y los dos estaban enamorados el uno por el otro.
-El caso es que... es un poco raro de decir...-no sabía por dónde empezar- Mira, que... desde hace un tiempo...
-Hola, Alberto-dijo una voz a su lado.
Lo último que hizo Inés fue mirar con el mayor odio a aquella persona que había interrumpido el momento más importante de su vida.


4 comentarios:

  1. En serio, me he enganchado :)
    Espero ponerme al día pronto ^^

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  2. ¿Quién sería? El típico ``jode momentos importantes´´ xD Odio a esa gente que aparece en el momento que has reunido el valor para decir algo importante y lo fastidia xD

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  3. Esta segunda parte del 2 capítulo me encanta . Es muy apasionante =)

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