13 ago. 2011

Capítulo 6 (parte 1)

Emma vislumbró a Inés en un banco. Miguel y Daniel iban detrás de ella, corriendo e intentando alcanzar su paso.
Alberto estaba recostado sobre las piernas de Inés, y ésta, le acariciaba el cabello, intentando controlar las las lágrimas.
Los recién llegados corrieron junto a ellos.
-¿Qué ha pasado?- preguntó nada más llegar, Miguel.
-Alberto y yo habíamos quedado hoy... y llegaba tarde... no cogía el télefono así que me preocupe y deambulando por ahí ... lo...- Inés se interrumpió con un leve sollozo, invadida por los recuerdos.
Miguel se agachó y, con cuidado de no despertar al muchacho, examinó sus heridas. Tenía moratones por toda la cara y le sangraba de un modo incontrolado la nariz.
- No creo que tenga nada grave- declaró- pero podría estar así por todo el cuerpo.Deberíamos llevarlo al hospital.
-¿Llamamos a una ambulancia?
-Yo creo que mejor que no, si la llamamos llamarán inmediatamente a sus padres y no creo que eso le haga mucha gracia, la verdad.
-Pues vamos en nuestro coche.- dijo Miguel.
-¿QUÉ?¿Estás loco? ¿En nuestro coche?¡Pero si no tienes carnet!- estalló su hermana.
-Estoy en prácticas, malo será.
-¿Y si pedimos un taxi?- preguntó Daniel que se había mantenido callado todo el tiempo- ¿O un bus?
-No hay tiempo.
-¿Cómo que no hay tiempo?¡Miguel por Dios! Hay alguien herido, ¡no es momento de hacerse el héroe!
Pero su hermano ya no el escuchaba iba camino a casa, camino al garaje.
-¡Dios!¡ Que que estemos en crisis no significa que no tengamos dinero para un taxi o un bus!
Daniel la miró y se encogió de hombros.



-Tranquilo, todo va a salir bien- le dijo Inés suavemente- vamos a llevarte al hospital.
-Si llegamos vivos, claro- murmuró Emma desde el asiento del copiloto, mirando por la ventanilla.
Miguel al ignoró y siguió conduciendo. La verdad es que se le daba bastante bien, ya iban por la mitad del trayecto y no habían tenido ningún contratiempo.
Pero Emma se comenzó a poner de nuevo nerviosa.
-¡Que es por aquí!
-Sé por dónde voy...
-¡No vayas tan rápido!
-¡Cállate Emma que no me concentro!- gritó Miguel mirando a su hermana.
El pitido de un camión hizo que todos pegasen un grito. El chico dio un volantazo y, saliéndose de la carretera, chocó contra una farola.
-¡Mierda!
-Bueno- dijo Inés saliendo a toda prisa del coche, con Alberto en brazos- , por lo menos nos has dejado  cerca del hospital.
Daniel salió con ellos y, ayudando a Inés, fueron hasta Urgencias.
Emma se giró en redondo, una vez los demás se hubieron marchado, para mirar a su hermano.
-Lo tienes todo controlado...
Dicho esto, se fue camino de Ugencias.
Miguel se quedó un rato mirando al coche. Sus padres lo iban a matar, de eso estaba seguro, aunque el golpe había sido leve y casi no se notaba.
Bueno, por lo menos no se habían topado con al policía, por el momento.
Se apoyó sobre el capó y suspiró.
"Si lo que no me pase a mí..."

2 comentarios:

  1. Jajaja que panda... Pobre Alberto, ¿qué le habrá pasado? :S
    ¡Estoy deseando leer el próximo capítulo! ^^

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  2. eeiii Carlaa!! muy bonito el cuento aun no lo he terminado pero stoy a ello :) espero que el mio acabe kedando tan bien jajaja claro que con lo de las visitas y eso deprime algo al principio jejeje entre quienes lo estais escribiendooo??

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